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2015 y 1 mes: Abulia, pereza, mediocridad y qué esperar del 2016

Hace un año y un mes estaba escribiendo un post parecido a este donde resumía mi año ¿pero por qué? ¿en forma de reflexión? ¿para ver con perspectiva mi vida y ver lo 'bueno' y lo 'malo'?


La verdad no lo sé.
Pero fuese cual fuese mi razón, probablemente lo hice porque me gustaba escribir, mucho más que ahora.
2015 ha sido un año extraño, bonito, de pereza, de lágrimas, amor, peleas, abulia, diversión, pérdida, mediocridad, conocimiento... 2015 ha sido tantas cosas, que definitivamente no se puede poner en un cajón de 'bueno' o 'malo', simplemente ha sido.
Aunque me ha gustado mucho más que 2014. 
El año nuevo pasado pensé que 2015 sería un nuevo año para mí a muchos niveles, haría cosas nuevas, me portaría mejor, retomaría hábitos, seguiría rutinas saludables y reconfortantes... cosa que hice durante unos meses, y tras el paso de las estaciones mis acciones fueron desvariando hasta convertirse en un pequeño caos a finales de año, cosa entendible porque la situación a mi alrededor nunca ha sido la mejor o la más soportable (y yo tengo algo de responsabilidad de ello, sin duda, no quiero exculparme y verme como una tercera persona en todo este lío).
En fin, el año pasado hice una especie de lista con las cosas nuevas y "guays" que me habían pasado ¿pero para qué? ¿para ver si mi vida es mierda o no? ¿para intentar demostrar algo a alguien? 
No malinterpretéis mi tono con el de alguien triste, es solo que quiero entender qué había detrás de todo eso. 
Este año lo empecé sin ganas y sin ninguna expectativa, pensando "que venga lo que sea" "que ocurra lo que quiera ocurrir", y literalmente, he usado este mes como mes de prueba para 2016, y ha estado bien, me ha gustado (quitando las partes de los exámenes y las noches desvelado). Enero me ha servido como empujón para querer entrar de verdad en 2016, quise alargar 2015 y dejar, en parte (no del todo), a mi abúlico, perezoso y mediocre 'yo'.


Ahora mismo, siento que quiero leer todos los libros escritos, ver todas las películas, recorrer todas las calles, estar con todas las personas, estar completamente solo, viajar, experimentar... a lo mejor es el efecto del inicio de mi año de 11 meses, pero así es como me siento en estos momentos y no le veo la parte 'mala' a eso.

Dentro de 11 meses estaré escribiendo otra entrada como esta, y espero que completamente diferente, porque ¿no es eso el sentido de todo?

Situaciones desesperadas: ¿Todo Twitter sabe que eres bisexual/gay/lesbiana/ excepto tus padres?

Voy a empezar diciendo que este post no tiene la intención de ofender a nadie, sino quiero expresar mi opinión sobre algo que no me parece correcto.

¿Todo Twitter sabe que eres bisexual/gay/lesbiana/ excepto tus padres?

No suelo escribir mucho sobre sexualidad, porque como en casi todo, sé poca teoría, pero hay algo que me llama la atención, se podría decir que me inquieta incluso, y es el hecho de que la gente pueda hablar abiertamente de su sexualidad por distintas redes sociales con “amigos” o desconocidos, aún cuando no pueden hablar abiertamente sobre su sexualidad con sus padres o personas más cercanas que le rodean.

Profundizo: Sí, salir del armario es muy difícil, sí, es algo importante, sí, tampoco es para tanto. Aquí se presenta una contradicción, porque poder decir abiertamente cómo te defines sexualmente (al menos para la gente que lo tenga claro, no hablo para heterocuriosos, homocuriosos o los “no me gustan las etiquetas”, si es que eso existe, sino a la gente que tiene claro que es gay o lesbiana o bisexual) a la gente con quien vives o a la que tienes amor es algo muy, pero muy importante. Y no por ellos, sino por uno mismo. Tú, yo, ella, él. ¿A alguien le gusta vivir mintiendo? ¿A alguien no le incomodan ciertos temas cuando se hablan en un grupo? ¿Cuántas veces te has tenido que morder la lengua cuando se trataban algunas cuestiones determinadas?

Mi opinión es, que como individuos que coexisten con otros, tenemos que estar en la mayor medida posible cómodos, a gusto, tranquilos y en paz con nosotros mismos. No reprimidos, callados, en la oscuridad, agachando la cabeza o evitando el tema. Y no penséis que me refiero a llevar puesto un cartel en el que ponga “Soy bollera” ni ir gritándolo por la calle. Sería extremadamente raro si un heterosexual tuviera que avisar que es “Hetero” a cada persona que conoce; lo mismo sucede con otras identidades sexuales. A lo que yo quiero llegar es, que tenemos que ser capaces de decir a nuestros seres queridos (padres, amigos, tíos, primos…) lo que somos, aclararlo, poder respirar tranquilos, quitarse un peso encima… porque es algo muy sano y recomendable, sobre todo por el pequeño legado que deposita cada persona que lo hace en la sociedad.

Ahora bien, remitiéndome a mis palabras anteriores, ¿por qué no eres capaz de decírselo a tu madre pero sí a medio mundo virtual? Es lo que no me entra en la cabeza, el poder compartir algo tan personal como eso, sin antes tener controlados tus propios demonios en casa, en el instituto, en tu propia parcela.

La primera respuesta que me viene a la mente es, “Lo hago porque ellos no me juzgarán” “Son desconocidos, qué más les da” “Tengo miedo de las consecuencias” “Mi familia o amigos no lo entenderían y necesito desahogarme de alguna manera”. Enhorabuena al que eso le funcione, que lo siga poniendo en práctica y quizá en unos 20 años podrá mirar a la cara a alguien y será honesto. Yo creo que produce todo el efecto contrario, estar constantemente, o ya no constantemente sino cada cierto tiempo, repitiendo algo que ansiamos contar a las personas a la cara mediante una pantalla de ordenador el móvil a desconocidos o amigos de internet, endurece más el alma, te deja con un desasosiego interno una vez dejas las redes y te enfrentas a la realidad, te come por dentro y te hace preguntarte si estás haciendo bien, deseas poder contarlo pero te autoreprimes una vez experimentas el “sueño de ser tú mismo” por unos malditos tweets que serán olvidados.

Sinceramente creo que la gente que usa esta arma de doble filo está pisoteando décadas de lucha y se engañan a sí mismo de la peor manera posible, acabas creyendo que eres tú, cuando en realidad solo eres palabras.


Espero que la gente que se encuentre en esta situación encuentre el coraje, que no es fácil, para  no vivir un espejismo y seguir adelante, pase lo que pase después.

Primer año en la UC3M: Lo bueno y lo malo de CAV y la diferencia entre amigos, compañeros y desconocidos



(Post donde hablo sobre mi primer año en mi grado de comunicación audiovisual en la UC3M, lo peor y lo mejor de las clases, hablo (un poco) de los dramas, me quejo de mis compañeros, y hablo bien de algunos :)

9 meses después sigo vivo. Qué nueves meses. Y pensar que hace un año me preparaba para la PAU sin estar 100% seguro de qué carrera escoger, y quien esté 100% seguro de algo, estoy un 90% seguro de que miente.

Como cualquier cosa tiene sus cosas buenas y otras no tan buenas. Voy a hablar un poco del curso en sí, y luego del ambiente en clase, que, por decirlo así, ha sido muy extraño.

Lo mejor: a pesar de que vea a alguna gente quejándose de la carrera, ha habido momentos en los que de verdad he disfrutado, sobre todo con las prácticas y los visionados en clase. Como por ejemplo, el trabajo final de Imagen en donde teníamos que crear y hacer fotos, poner en juego la imaginación; el trabajo de Psicología, donde tenía que hablar de las identificaciones  en los medios y para el cual usamos mi serie favorita Glee y analizamos personajes y escenas; las clases de Comunicación Audiovisual con Josetxo y Natalia (algunas, no todas, además de que era profesores con pasión) en donde hablábamos de feminismo, representación, series de televisión, películas, y teníamos que escribir artículos (algunos de mis favoritos fueron en los que escribí de Pitch Perfect, Looking (HBO), Tumblr…); trabajos de Publicidad (el cobranding Axe-Chicles 5, donde dos marcas se aúnan para fortalecerse en el mercado y el trabajo final de Publicidad, mucho del crédito de esos trabajos es de mis compañeros), el trabajo final de Periodismo (donde creamos un webdoc con scrollkit y hablábamos del backstage del arte, ha sido el trabajo más duro y  gratificante, al final). También me gustaron algunas charlas que nos dieron y a las que asistí como la del cantante de Vetusta Morla o cuando vinieron los del Laboratorio de RTVE.

Lo peor definitivamente fueron las clases de Economía, Lengua, a veces Derecho (aunque los profes me caían bien), Técnicas de expresión oral y escrita y TEBUI, qué martirio por Dios,  y ahora que las menciono parece que hubiera ido a la guerra, como si hubiese ocurrido hace años, cuando fue hace meses solamente. Entiendo que hayamos dado TEOE y TEBUI pero hay algunas que realmente no entiendo para qué nos sirven (ECONOMIA) si la UC3M quiere que nos tiremos 4 años obligatoriamente al menos que lo rellenen con COSAS INTERESANTES Y DE LAS QUE PODAMOS SACAR PROVECHO EN UN FUTURO. 

Pero si pensáis que os queréis meter en esta carrera en la UC3M la recomiendo, ya que, como he dicho antes, sí se hacen cosas bien y de las que se aprende bastante, la práctica da mucha experiencia (salir a la calle  a hacer trabajos, ponerte delante de un ordenador o llegar a acuerdos con tus compañeros puede ser muy difícil, de ahí nace la experiencia), las clases no están muy llenas y los profesores son muy atentos y están dispuestos a ayudar. Algunos. A otros les digo: “Next” porque 1 no saben cómo dar clases todavía y las hacen más pesadas 2 no muestran interés por ayudar a los alumnos 3 son monótonas y aburridas hasta decir basta. Y alguno se podría currar los Power Points un poco, digo. Y que no tardaran tanto en dar las notas.

Las instalaciones están muy bien, hay mucho jardín, la cafetería petada, pero como tiene que ser y la biblioteca de Getafe (la de humanidades) está muy bien, la nueva, a la otra (la de sociales) no he ido mucho. 

¿La gente de la universidad en general? Pijos la mayoría. Nah. Bueno sí. Nunca había visto tanto Mac y iPhone junto. Un montón de estudiantes del extranjero, y eso mola, puedes interactuar con ellos, compartir opiniones, etc. Yo, por ejemplo, tuve la oportunidad de conocer a una chica americana en mi grupo de periodismo, y a una francesa en la cafetería, empezamos a hablar así muy gratuitamente, y me cayó bien. También hay un montón de asiáticos, de lo que me he percatado es que hay muy poca gente de Latinoamérica. En mi clase /clase/ éramos unos cuantos solo, una colombiana, unos venezolanos, algún argentino y yo. También hay un montón de canarios, molan.

Vamos al grano: La gente de clase.
¿Alguna vez habéis sentido que llegáis a un lugar y no conoces a nadie?

Es normal que ocurra los primeros días… pero después de meses de clases es muy hardcore. No me quiero meter con nadie, o al menos no con mucha gente, pero es como si hubiese ido a clase con desconocidos, y ya no lo digo por los exchanges estudents sino gente de clase.
Puufff es tan complicado. Y probablemente sea yo, pero probablemente sean ellos.
Ha habido tantos dramas y la gente de clase sabe a lo que me refiero.
Al principio me parecía que la gente se creía mejor que otros, y ahora lo pienso un poco menos; algún@s un poco pedantes, otr@s que no se socializaban… pero real, creo que hay gente que solo habla con otros para cosas de clase y a veces ni eso. Hay gente que parece que está por estar, como si quisiera perder el tiempo, otra que está pero no está seguro aún después de haber pasado 9 meses.
Pasadas unas semanas de clase me cambiaron del 42 al 41 y mis ganas eran mínimas, porque allí tenía ya una amiga (de antes) y alguna gente que ya me caía bien y me había hecho a la idea de estar con ellos. Y empecé con mal pie porque hubo líos entre los grupos (me estoy riendo acordándome) pero seguía manteniendo relación alguna gente del 42.
Curiosamente la semana en que me cambié de clase conocí a los marichochos, un grupo de CAV de gente del bilingüe y el normal que me salvaron la vida. Ahí conocía a una chica del 41 que ni sabía que iba con ella y mi vida se iluminó. Esa chica es un ángel y es una de las mejores personas de clase. La amo, pero tiene novio y nuestro amor es imposible. Bueno, con ellos (los marichochos) he quedado y nos hemos reído y hemos salido de fiesta y muy bien, me alegro mucho de haberles conocido y espero que sigamos en contacto.
A principios de curso, también, nació mi cuenta candado de Twitter (gracias) que básicamente nació porque hay cosas que no quiero que los de clase lean (jajaja), es curioso que considere a gente random de internet que conozco más fiable que los de clase.
No quería que nadie supiese de mi cuenta pero estamos en comunicación audiovisual, aquí la gente tiene twitter, snapchat, tumblr, instagram, yahoo, soundcloud, metrolog, myspace, tindr, cuenta en meetic, de todo.
Al poco tiempo se empezaron a crear los grupitos: las divinas, las invisibles, el sector heterosexual, los frikis, etc etc (ningún nombre va a malas oskm, kuddos a una compañera por algunos nombres) y en plan grupos propios de whatsapp y me hace gracia porque yo no estoy en ninguno :’) y luego pregunto por el general y todos excepto 4 o 5 sudan la vida, no sé por qué están en un grupo si no hablan, no lo comprendo, que aporten algo a la vida, no sé, propongo. Y me he pasado los meses jodiendo por el grupo de whatsapp y riéndome de mis tonterías. Y es que la gente a veces parece taaaan seria. Y realmente, soy consciente de que me juzgan cuando ven de mí el 5% de lo que soy en clase, por cosas que digo o hago, cosas que no ofenden a nadie pero que molestan ¿por qué? Ni lo sé ni me importa, porque como han podido comprobar he seguido siendo como soy xd.
Algunas cosas reseñables que han pasado por el grupo han sido que se confundieran de grupo y bitchearan de otra gente sin cortarse y luego nos echáramos unas risas. Pero por lo demás nada, es que pueden llegar a ser tan sosos que lloro (algunos :).
En clase somos tan diferentes… somos como un estela de gente desigual con algunas cosas en común y bastante especiales, en todos los sentidos de la palabra. Hay youtubers, gente interesada en política, otra en maquillaje, otra en cómics, series, actrices y actores, gente a la que le gusta la música y toca, gente con bandas, deportistas, gente enganchada a juegos online asiáticos, frikis de series (yo), fiesteros, gente de buena familia, gente de barrio, gente con tattoos, a la que le gusta la fotografía, gente kitsch, fans de Chenoa, gente callada, gente habladora y un etcétera un poco largo.
También me han pasado cosas bastante feas en clase, se me viene a la cabeza: que te tiren la mochila y el abrigo cuando no estás tú. Todavía no lo comprendo. O pillar a gente hablando mal de ti. O que te digan estúpido por toda la cara :’)
Bueno pasaron los meses y ocurrió /el incidente/ la semana anterior a irme a lo la Glee Con y fue tan random, no sé, le intento buscar el sentido, o lo que podría pensar la otra persona pero es que lo veo tan incapaz y tan simple. Pero hay gente para todo, supongo que en su cabeza lo que hacía en ese momento tendría sentido. Porque puedo asegurar que todo lo que hice yo, y lo que no, lo tuvieron. Y me he cansado tanto de repetir la historia durante semanas que contarlo ya me sale solo.
Sé que puedo ser muy cabezota y desquiciar a la gente, pero hay una línea.
Como he dicho antes, trabajar en grupo puede ser agotador y no es que haya tenido grandes broncas por cosas de clase (excepto una xd), pero sí alguna discusión. Pero con finales felices, menos mal.
Debo añadir que para mi gusto ha habido poco mamoneo en clase.
También, con el tiempo, empecé a llevarme mejor con otra gente de clase, tanto de la mía como de la otra, rozando la amistad; mola saber que tienes gente con quien contar en clase.  
Gracias a la gente con la que sí empecé alguna relación un poco más seria y que me ha aguantado, porque han hecho las clases más llevaderas. Y las clases con gente con la que me pasaba hablando cuando las magistrales no eran interesantes.
Ay, y le tengo que dedicar un párrafo a la persona con la que he estado desde el primer día y que me ha aguantado todo /todo/, mi amiga de los años anteriores, con la que me he reído de la vida, y a veces llorado (metafóricamente), la que me ha oído y comprendido, y con la que luego hemos hecho bromas y nos hemos mofado. Gracias por este maravilloso año contigo.
Los vengadores también han sido muy majetes jajaja los tengo en mi corazón a la mayoría. The Fever 4ever, a pesar de que uno se vaya al doble grado.
A la gente de clase que siempre ha ayudado con dudas y temas de clase, gracias también.

WWCIIID?
What Would Carlos III do?
Si el hombre levantara cabeza y le contara mi primer año en la Universidad fliparía fijo.
Pero como todo en la vida, hay que seguir avanzando, ya que todo esto dentro de unos años serán malos, buenos y borrosos recuerdos.
No estoy en el mejor momento de mi vida, estoy un poco en la mierda, pero, citando a Carlos III:
“Espero hacer que este reino vuelva a florecer”
#lolcavuc3m

Reflexión sobre los números


Como todos necesitamos, de alguna manera, encasillarnos (a pesar de que el que diga que no también lo está), podría decir que siempre he sido de letras. Las matemáticas nunca han sido lo mío y los números tampoco, excepto cuando se habla de dinero que ahí siempre estoy atento.

Los números son símbolos que representan cantidades, y que tienen un impacto enorme en la humanidad desde los primeros tiempos: la diferencia entre que Eva se hubiese comida una manzana a cero manzanas es abismal (a pesar de que sea todo una mentira de la religión), en la época clásica mismo ser un mendigo a ser un cónsul, largo etcétera. Usualmente se asocian los números al dinero (en esta sociedad donde escasea) pero los números son de vital importancia en todos los campos imaginables: física, química, biología, antropología, política, filosofía, Eurovisión....

A mi edad los números a los que doy bastante importancia son las notas de clase y exámenes, SÍ, a pesar de que estudie el día antes, siempre hay presión; la hora en la que cojo el autobús o el tren; la hora a la que me levanto, a la que me acuesto… está todo tan pervertido y marcado.

Los números, incluso, hacen que conozcas a la gente… el otro día estaba pensando en cuánta gente no hubiese conocido si, por ejemplo, mis mejores amigos no hubiesen nacido el mismo año que yo (o cercano a él, por cosas de repetir de curso y más), con cuánta gente no nos hubiésemos cruzado si a alguien no le hubiese dado la nota de corte en selectividad para la carrera o grado que quería… cuán diferente sería todo, cuántas cosas dejaría de sentir si no fuera por unas cuantas décimas.

Y ya sea por unas décimas o por un millón de números, nunca dejaré de sorprenderme del impacto de esos números.

Mismamente, ayer, Ahora Madrid conseguía 20 escaños, oponiéndose a los carcas del PP y a Esperanza Aguirre (que conseguía 1 más), que con toda su cara mantenía que habían ganado. Remitiéndome a lo anterior, los números son impactantes porque en este caso 20 valen más que 21 de tantas formas imaginables…

Los números son perder y ganar, los números significan aceptar derrotas y celebrar victorias, pero como he dicho antes, soy de letras, y por eso los números todavía pueden llegar a ser confusos para mí.

Estar bajo presión.

Podría decir que es un estado, el sentirse bajo presión, pero también que es un ilusión o espejismo. Sentir ese peso sobre los hombros, o más bien en la cabeza resulta estresante. ¿Cuántas veces nos hemos sentido tan presionados por situaciones que nadie puede controlar, sino que simplemente son? Por ejemplo con los exámenes, las relaciones personales, el dinero, la preocupación por el futuro próximo o lejano, el trabajo... Demasiadas cosas y da igual la edad que se tenga, todos, yo, tú, tu familia o amigos, nos sentimos igual, lo que no quiere decir que tengamos o sintamos el mismo nivel de opresión.

"Cuando toca sufrir se sufre, pero hay que buscar un espacio para calmarnos y no pensar mucho. Evadirnos de la realidad."

¿Pero qué puedo decir? ¿Puedo aconsejar yo de algo teniendo estrés? Claramente no puedo escapar de mis responsabilidades y sentimientos hacia la realidad, pero lo que sí puedo hacer es no martirizarme a cada momento: cuando toca sufrir se sufre, pero hay que buscar un espacio para, no sé si llamarlo alegría, pero sí el relax, calmarnos y no pensar mucho, lo que puede llamarse evasión. Evadirnos de la realidad.

Mi método favorito sin duda para evadirme de todos es ver, ver y leer. Dos veces ver porque prefiero el doble ver películas y series o televisión que leer relatos impresos o en el móvil. Cada uno tendrá distintas formas de hacerlo, como salir de fiesta, salir a caminar al campo, echarse la siesta, escribir, oír música, miles de formas pero hechas a medida para cada uno por nosotros mismos. 

Para finalizar... Si el ser humano es la medida de todas las cosas, ¿cómo mides tu presión? ¿Cómo mides cómo te afecta esta? ¿En qué medida te evades? Sea como sea la medida (de lo que sea), recuerda: aurea mediocritas.

Cuando haces lo que a otros no les gusta...

“Life will bring you pain all by itself. Your responsibility is to create joy.”

...Y no me refiero a pegar o insultar a gente, no, me refiero a pasar un límite, una pequeña línea entre lo que la mayoría entiende como normal: Lo que a la gente no le gusta.
No voy a dar un ejemplo concreto, pero estoy más que seguro de que alguna vez todos hemos hecho algo que a los demás, o simplemente a una persona, no le gustaba, y no le gustaba porque le parecía excéntrico, raro o incluso estúpido. No lo entienden. Ese es el problema, no entienden que a veces tú (que también perteneces a una gran corriente o main-stream) quieres salir un poco del círculo en el que vives. A mucha gente no le gustará que saques ni un pie, otra gente te aplaudirá por hacerlo; ¿pero algo de eso importa? Sí importa. 


“When you're different, sometimes you don't see the millions of people who accept you for what you are. All you notice is the person who doesn't.” 

Que una persona o personas te estén recordando constantemente que no eres normal, y con normal me refiero a seguir las normas (establecidas por el grupo), puede herir fuertemente la autoestima ya que ellos no entienden el por qué, pero que ellos no lo entiendan no significa que en tu cabeza no tenga coherencia; en cambio que la gente apoye tus nuevas ideas, sueños, proyectos, o en lo que quieras pensar que te hace sentir mejor, da más valía a tu trabajo, es como dar un acogedor abrazo a tus ideas, te hace sentir bien.

“It isn’t what you have, or who you are, or where you are, or what you are doing that makes you happy or unhappy. It is what you think about.”


Si puedes hacerlo, hazlo. Habrá gente que juzgue, habrá gente que apoye. Lo entenderán o no. Te ayudarán o no. Pero si crees en algo que te gusta, o simplemente quieres salirte un poco de lo común, ve a por ello y hazlo porque probablemente mañana no podremos.

De si creer en ti o esperar a que alguien crea

"Every human walks around with a certain kind of sadness. They may not wear it on their sleeves, but it's there if you look deep."

Sabes cuando te dices "No valgo nada",a alguna gente le pasa, a veces estamos tristes, a veces estamos contentos, otras veces no sabemos, y es que así es, esto a alguna gente parece no ocurrirle, y aunque me parezca raro, lo acepto. Pero también acepto que a mí me pasa, y probablemente a ti te ha pasado alguna vez.

"We don't even know how strong we are until we are forced to bring that hidden strength forward."

¿Pero qué es valer algo? Valer, según la bendita RAE, significa "Ser o tener alguna calidad que merezca aprecio y estimación" ¿Tú te aprecias o te estimas?, yo quiero creer que sí lo hago, a lo mejor no las 24 horas del día pero sí lo suficiente como para no querer acabar con mi vida e intentar ser feliz. Además pienso que es algo natural, no podemos "querernos" a tiempo completo; muchas veces, por decir algo, cometo errores, pienso en lo que hago mal (también considerando lo que hago bien), hablo mal a la gente, en lo que no me he esforzado... y son cosas que debo cambiar, pero cuesta... por eso pienso que no estarse lanzando rosas a uno mismo es algo bueno, y pensar que no valemos nada es malo, para sustentar este "teoría" pienso en el simple hecho de que hay personas a nuestro alrededor que sí nos quieren, incluso cuando pensamos que no, están ahí. 
¿Y qué ocurre si no hay nadie que te quiera como quieres que te quieran? Obviamente no tengo la respuesta, y tampoco me hago una clara idea, pero a veces siento que no recibo el "amor" que merezco, que me falta algo, ya sabéis, esa cosa que te hace sentir completo, según dicen, pero a la vez siento que hago lo mismo a otras personas: que no doy lo suficiente, que tampoco quiero como ellos quieren que les quiera... pero eso es otro tema.


Nuestra dependencia hacia otras personas hace que a veces nos sintamos vacíos, sin futuro y con ganas de nada, pero no es en otras personas en donde reside tu valor, es en ti en el que habita. Todos tenemos calidades que merecen aprecio, todos valemos, a pesar de tener nuestros altibajos, incluso en los peores momentos, recuerda que al menos hay alguien a quien le importas: tú.

Dos mil catorce: La de las primeras y las muchas.

Debo decir que empecé este año con una libreta en la que diaria y semanalmente he estado escribiendo lo más relevante de mis días por lo que la memoria para narrar mis cosas de este año viene ayudada por mi libreta.



Me han pasado muchas cosas buenas y malas y otras que ni fú ni fá, pero debo decir que ha sido el año de las primeras veces: mi primer tattoo, mi primer gato, mi primer fic terminado, mi primer verano aquí yendo a la playa, mi primera vez conociendo amigos de Twitter en persona, mi primera vez con una bici (aunque fuese prestada por mi amiga Pilar), el primer año sin Cory, he ido por primera vez al parque de atracciones, mi primera vez, he sido el primero en ir a la universidad en la familia, he comido un burrito por primera vez, etc.

También ha sido el año de hacer lo mismo pero muchas veces: deporte (increíble, mi constancia haciéndolo me ha impresionado), la de veces que he ido al cine (ha sido el año que más veces he ido), que más series he visto (me he empezado demasiadas, creo), he ligado un montonazo (y en serio que no sé cómo, y la mayoría de veces acababa bien…), he salido como 34239483 veces de fiesta, traje otro gatito a casa, la biblioteca se convirtió en un segundo hogar, he ido a museos, las risas con mi hermana han sido infinitas, me he leído algunos libros, he querido más aún a mis amigos, me he peleado con algunos (un poco, supongo) he encontrado nuevas cosas con las que obsesionarme, he encontrado nuevos amigos, he dejado algunos detrás, han pasado miles de dramas en el fandom, muchas peleas familiares, muchas reconciliaciones, me he enamorado (un poco solo), he hecho el ridículo (cosas del alcohol), he creado más, me he puesto fino con la comida también, he descubierto mucha música nueva, he escrito un montón de cositas, me he inmerso en Tumblr, Twitter, Snapchat, me apunté a un taller de escritura, he estado en un coro, otro año en teatro, me gradué del bachillerato, me hicieron una cirugía… no sé, muchas cosas.


Me río al escribir todas estas tonterías, es un año, han pasado muchas historias, pero sobre todo he sentido cosas nuevas, no siempre buenas, no siempre correctas, pero he sentido. Espero que el 2015 me de muchos más sentimientos, más dramas, más risas y más de todo porque si no la vida sería muy monótona.
Ah, sí, y sobre todo, no me he aburrido para nada este año.


cómo el grinch devolvió la navidad.



Es navidad y estoy un poco nostálgico porque recuerdo cosas y personas que estuvieron, algunas que siguen, otras que aparecieron… es extraño y bonito, a veces triste: pensar en lo que ya no está, pensar en lo que nos robaron, en eso que nos falta, en a lo mejor una persona, una cosa, una mascota, un compañero, un algo que nos hizo sentir especiales, que nos hizo sentir y ahora añoramos ese sentimiento creado por el tiempo y la unión.


¿Pero perder cosas es algo malo? Yo pienso que perder nos hace madurar, no mejores ni peores, pero tener una perspectiva más grande de lo que ocurre. Es el ‘Grinch’ que roba la ‘navidad’ el que la devuelve, es ese Grinch por el que ocurren cosas que a veces no tienen una explicación muy lógica, pero que hace que lleguemos a otro nivel en la vida, en el que superamos obstáculos poco a poco hasta alcanzar una cima muy alta, como la cueva en la que vivía. No estoy intentando decir que la vida es de color de rosa, ya que es difícil tanto como para los de 17 como los de 67 (supongo), solo digo que el tener constancia de que perder es algo que hay que ver como un nuevo modo de superarse nos hace crecer como personas.

Escena final de la película. 2000. Jim Carrey y Taylor Momsen
Por esto y muchas más cosas hay que dar gracias al Grinch porque cada años nos roba y devuelve la navidad.